La interminable silueta de un destructor estelar según
terminan los créditos de apertura de La Guerra de las galaxias. Arnold
Schwarzenegger recargando su recortada sin bajarse de la moto en
Terminator 2. El pelo “engominado” de Cameron Diaz en Algo pasa con
Mary. Cualquier pelea a tortazo limpio de Bud Spencer y Terence Hill. Y
ahora, a nuestra lista de los mejores momentos del cine de todos los
tiempos vamos a añadir otro: ése en el que una animadora con una ceñida
falda vaquera se inclina sobre un cochazo.